Un enemigo silencioso

18.12.14

Un enemigo silencioso


El cáncer de piel es el tipo más común de cánceres en el ser humano. Sin embargo muy pocas personas revisan sus lunares y manchas. En esta nota te contamos cómo prevenirlo y la importancia de un chequeo con tu dermatólogo.


Según estudios recientes, en los últimos 30 años más gente ha desarrollado este tipo de cáncer. Pero la mayoría de las personas no toman conciencia que una mancha en la piel puede significar el desarrollo de esta enfermedad. Hace poco meses, uno de los actores más sexies del mundo, Hugh Jackman confesó a través de su red social que padecía cáncer de piel “Deb (Deborra-Lee Furness, su esposa) me dijo que tenía que revisar la mancha en mi nariz ¡Vaya, si tenía razón! Tenía un carcinoma de células basales”, contó. Posteriormente, el actor aconsejó a sus seguidores: “Por favor, no sean tontos como yo. Háganse ver. Y usen protector solar”.
Al igual que otros tumores, puede afectar a cualquier edad, sobre todo si se tienen factores de riesgo (historia familiar de cáncer cutáneo, historia de una exposición solar intensa, piel muy clara, etc.),
Con la proximidad del verano y la desesperación por sacarnos el color verde del invierno y lucir bronceados, es muy importante subrayar que una de las causas más importantes del cáncer de piel es la exposición al sol sin protección o a las camas solares. Otras causas menos frecuentes son la exposición repetida a rayos X, presencia de cicatrices por quemaduras severas, exposición ambiental al arsénico y antecedentes familiares de cáncer de piel.
¿Cómo lo prevenimos?
La forma más eficaz para prevenir el cáncer de piel es la educación: saber cómo, cuándo y cuánto exponernos al sol.
Es curable en la mayoría de los casos, por eso es importante hacerse exámenes propios constantes y visitar al dermatólogo por lo menos 1 vez al año como medida de prevención.
La Sociedad Argentina de Dermatología explica cuales son los signos más habituales que hacen sospechar un cáncer de piel:
• Manchas inicialmente planas rosadas o rojizas, ásperas al tacto y que se vuelven cada vez más rugosas o escamosas. Se ven especialmente en la cara, en el dorso de las manos, en el labio inferior y en las orejas.
• Aparición de bultos en la piel que crecen en forma sostenida en el tiempo.
• Lastimaduras en la piel que no cicatrizan a pesar de un tratamiento correcto.
• Herida sangrante, costrosa, no provocada por un traumatismo previo.
• Un lunar que cambia de coloración, sus bordes se vuelven irregulares, es asimétrico y crece (generalmente de tamaño superior a 6 mm).
• Un lunar que pica o se inflama.
ES IMPORTANTE TENER EN CUENTA
Al mediodía la luz ultravioleta es más intensa. Además del protector  es conveniente a esta hora protegerse con un sombrero de ala ancha y anteojos de sol (que tengan filtros para absorber os rayos ultravioletas).
Los protectores deben aplicarse media hora antes de exponerse al sol y retocar después de bañarse en el mar o la pileta. En los niños y personas de piel muy clara, lo más conveniente es ponerse bloqueador. Descubrí nuestros protectores solares acá 


Las camas solares también aumentan el riesgo a desarrollar cáncer de piel debido a la exposición excesiva a la luz ultravioleta.
Como todos los años la Sociedad Argentina de Dermatología realizará del 25 de noviembre al 1 de diciembre la 21° Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel , en ese marco los hospitales y centros médicos adheridos del país ofrecen atención gratuita a todos los pacientes que voluntariamente se acercan a la consulta por lesiones de piel sospechosas.
La Marca Agua termal de Avène se compromete con el Skin Cancer Foundation por la lucha contra el cáncer de piel aportando una mejor educación, una detección precoz y un tratamiento rápido y eficaz. El SCF recomienda los cuidados SPF 50+,  de Avène, porque probaron que protegían con total seguridad y contribuían a la prevención de los daños inducidos por el sol.

Por: Karina Bianco
© Les Futilités Maira Gall.